El gusto se rompe en géneros, y como tal, existen muchas formas de adornar y posicionar cada elemento en tu zona de trabajo. Ten en cuenta que tu oficina es el sitio donde pasas al menos ocho horas al día, por eso debe tener todas las características que necesites y te gusten para hacer de este sitio, una zona cómoda.

Por supuesto lo primero que debes hacer, es pensar en el acomodo de los muebles. Aquí es muy importante tomar en cuenta si la oficina tiene ventanas por donde entre la luz del sol a determinada hora del día, así como el posicionamiento de la puerta. Nunca es recomendable dar la espalda a la puerta, para que siempre puedas ver quien entra y sale de tu oficina.

Una vez resuelto el tema de los muebles, es momento de la decoración. Un cuadro, una figura, una pequeña escultura o cualquier artículo que te guste, es válido para dar personalidad a tu oficina y hacerla ver como un sitio agradable.

Si compartes oficina con otras personas, es importante que se pongan de acuerdo sobre la decoración que tendrá el lugar, para que todos se sientan cómodos y estén felices con la forma como se ve.

Toma en cuenta temas como la iluminación (tanto natural como artificial), la funcionalidad y practicidad de los muebles, y otro tipo de elementos que desees poner en tu oficina. Procura que no se vea como un sitio sobrecargado o lleno de cosas, pues a la larga te puede provocar una sensación de saturación.

Lo más importante es que te sientas bien en tu zona de trabajo. Pocas personas piensan en estas características, pero como hemos dicho antes, se trata del lugar en donde pasar gran parte del día, por eso lo importante es que sientas comodidad en él ¿no crees?