¿Te has preguntado cómo nacieron las grandes empresas de la actualidad? No importa si piensas en monstruos que han pasado de generación en generación y han dominado el mercado, o startups que apenas viven sus primeros años de negocios, todas tienen algo en común: comenzaron como una idea.

Este concepto puede parecer sencillo pero es más complejo de lo que imaginas. El pensar la forma en la que puedes crear algo desde cero y convertirlo en un exitoso negocio es apasionante y desafiante al mismo tiempo, representa un proceso de aprendizaje, errores y sobre todo, perseverancia.

Especialmente esto último. Es casi imposible que tu idea se convierta en éxito sin algunos tropiezos en el camino. Toda idea debe ser pulida, alimentada y llevada a buen puerto de forma correcta, para que tenga las bases que le permitan, a la postre, convertirse en un modelo de negocios exitoso.

Así es como Steve Jobs, Bill Gates. Jeff Bezos o incluso Henry Ford, solo por mencionar algunos, lograron crear empresas multimillonarias, que con el paso del tiempo no han hecho mas que seguir creciendo y convertirse en líderes de su ramo.

Todo comienza con una idea y esta misma se trata de solucionar un problema cotidiano. Puede ser sobre cuestiones de movilidad, acceso a algún sitio, comodidad, experiencia de usuario, ventas… tu imaginación y gustos son el límite sobre el rubro de negocio en el que quieras emprender.

Lo más importante es que a pesar de los cambios y tropiezos que puedas experimentar en el proceso, nunca te olvides y despegues de la idea original, es decir, del problema que buscabas resolver o la forma como querías facilitar la vida de las personas.

Así que ya lo sabes, es momento de sentarte con lápiz y papel en mano, preparar una buena taza de café o té, y comenzar a echar a volar la imaginación. Quien sabe, tal vez estás por descubrir la forma de crear un negocio sumamente exitoso…